![]() |
En mayo de 2009, Lilou Mace entrevistó a Tony en Londres y le hizo preguntas como: ¿por qué es el miedo un problema en nuestra sociedad y qué puede liberarnos de él?, ¿qué aprendió en sus viajes?, ¿qué son los chamanes y qué aprendió usted de ellos?, ¿por qué es tan importante respirar hondo? y ¿cuál es la ilusión del ‘Yo’?. Para oír las respuestas de Tony, vea los siguientes vídeos:
The "YES" Breathing Techniques by Tony Samara What did you learn from traveling? What are Shamans? What wisdom did you learn from them? Entrevista a Tony Samara: preguntas y respuestas¿Ha tenido ya una profunda experiencia espiritual como la iluminación?Esta pregunta es interesante porque, para mí, el hecho de enseñar una tradición espiritual quiere decir que tengo suficientes conocimientos como para instruir a todos aquellos que me buscan, me han encontrado por casualidad, trabajan conmigo o que casualmente han formado parte de esta forma de trabajar. En primer lugar, no me siento cómodo con la palabra iluminación porque en esta sociedad se suele interpretar como haber alcanzado algo, como si existieran diferencias, como si hubiera una separación entre el iluminado y el no iluminado. Lo que yo creo es que todos nacimos con el sentido innato de la libertad y que este se mantiene con nosotros. Todos somos iluminados en algún sentido, lo que ocurre es que nos olvidamos de esta parte de nosotros porque otros aspectos de nuestro ser se tornan mucho más importantes en nuestras mentes. También cabe decir que en todas las tradiciones espirituales, incluyendo en la que yo trabajo, se va más allá de lo rutinario y del ego, lo que confiere un sentido de libertad que no toda la población de hoy en día experimenta normalmente. A esta experiencia no la llamo de ningún modo, porque cuando ponemos etiquetas la mente empieza a crear ideas (puede ser que esas ideas ya estén en la mente por algún motivo) que nos retiran de la verdadera experiencia. Valorar cada experiencia es el objetivo principal de esta disciplina espiritual, porque luego empezamos a valorarnos en el sentido más profundo y somos uno con la vida. Yo creo que todos tenemos profundas experiencias espirituales, pero no tiene sentido tener esas experiencias si no tenemos un punto de referencia. Este punto es un estado de consciencia que se adquiere con la práctica y que está constantemente en expansión. Se expande hasta tal punto que adquiere un nivel de consciencia más allá de la naturaleza circular de las experiencias rutinarias de muchas personas. En mi opinión, este punto de referencia nunca llega a ser exagerado, pero sí que está en continuo crecimiento y en un momento de ese crecimiento sobrepasa nuestras limitaciones personales y nos lleva a la libertad suprema que algunos denominan iluminación. Por lo que para responder a su pregunta de si yo soy un iluminado le diré que la única forma de saberlo es que usted misma fuera una iluminada y así podría ver si esa forma de iluminación corresponde también a la persona a la que le está preguntando. Si no se tiene ese punto de referencia, tendría que haber, a la larga, una relación de confianza. Lo que digo no es que yo sea un iluminado, sino que más bien trabajo para que las personas puedan experimentar la iluminación en el sentido mencionado. Mochos de los que han trabajado conmigo dicen que los confundo porque no sigo un dogma o unas simples directrices que les ayude a ver la complejidad y, al mismo tiempo, la simplicidad de llegar a ser un “iluminado”. Estas confusión no es más que la mente de esa persona buscando una explicación para la iluminación. De alguna forma esto les confunde porque no pueden poner una etiqueta al trabajo que hago. Por último decir que el objetivo es que todos seamos iluminados porque todos somos lo mismo, todos somos uno. ¿Se considera usted un maestro espiritual?Sí, y de ahí el riguroso trabajo que llevo a cabo en torno a esta disciplina espiritual. No se trata simplemente de una técnica de curación o un método para mejorarse a sí mismo, ni siquiera de una modalidad espiritual como el Reiki o el Tai Chi. Yo trabajo guiando a las personas y algunos me llaman maestro espiritual y aunque en la tradición con la que trabajo no se usa esa terminología, sí que correspondería con el significado que hay detrás de ese título. Quiero insistir de nuevo en que mi objetivo es la experiencia directa de cada persona y no el traspasar el conocimiento en forma de dogma. Esto frecuentemente implica desafiar a la mente, que intenta crear y fijar ideas y experiencias en su propia realidad, para que evite la relación íntima con este momento y con la vida misma. Esta no es la manera normal que tiene nuestro ser de crear un sentido de unidad, al que la mente le gusta interpretar como 'algo' en su intento por justificar su existencia obsoleta en ese momento. No me estoy refiriendo a esa parte de la persona (el ego), sino a la persona misma. Por lo tanto la idea de maestro que tienen algunas personas se vuelve rápidamente confusa y se crea la duda sobre quién y qué soy realmente. Para mi son las acciones las que hablan y no las etiquetas. |





